Vender la casa de un familiar que falleció es un proceso distinto a una venta normal, con pasos legales y fiscales adicionales. Aquí te explico lo esencial para que sepas qué esperar, aunque siempre te recomiendo acompañarte de uno de nuestros abogados y de un contador para tu caso específico.
Antes de poder vender una propiedad heredada, normalmente se necesita el certificado de nombramiento de fideicomisario (probate), que confirma legalmente quién tiene autoridad para administrar y vender los bienes del fallecido. Este proceso puede tomar varios meses, así que es importante empezarlo lo antes posible si sabes que la casa se va a vender.
En Ontario, el Estate Administration Tax se calcula sobre el valor total del patrimonio: los primeros $50,000 están exentos, y sobre lo que exceda ese monto se paga 1.5%. Por ejemplo, un patrimonio de $500,000 pagaría aproximadamente $6,750 de este impuesto.
Algunos bienes no cuentan para este cálculo, lo que puede reducir el monto a pagar: propiedades en propiedad conjunta con derecho de supervivencia (que pasan directamente a la otra persona), y cuentas como RRSP, RRIF o seguros de vida que tienen un beneficiario específico designado, distinto de "el patrimonio".
Aquí es donde más dudas surgen. Cuando alguien fallece, la ley canadiense considera que vendió todas sus propiedades a su valor de mercado justo antes de morir, aunque no haya ocurrido ninguna venta real. Si la casa era la residencia principal del fallecido, normalmente aplica la exención de residencia principal sobre esa ganancia calculada al momento de la muerte.
El punto importante es este: a partir de la fecha de fallecimiento, el valor de la casa en ese momento se convierte en el nuevo costo base para quien hereda. Si la casa sube de valor entre la fecha de la muerte y la fecha en que finalmente la vendes, esa diferencia sí puede generar impuesto sobre ganancias de capital a tu nombre, a menos que la propiedad se convierta en tu propia residencia principal durante ese tiempo.
Mientras más tiempo pase entre la fecha de fallecimiento y la venta, mayor es la posibilidad de que el valor de la propiedad cambie, lo que puede generar ganancias de capital gravables, además de los gastos de mantener la casa vacía (seguros, servicios, impuestos prediales). Por eso, en la mayoría de los casos, conviene definir un plan de venta relativamente pronto después del proceso de sucesión.
Cuando trabajamos juntos en la venta de una casa heredada, empezamos con una evaluación de valor actualizada, coordinamos con uno de nuestros abogados para confirmar que todo el proceso legal esté en regla, y te conecto con un contador si necesitas claridad sobre las implicaciones fiscales específicas de tu caso.
Generalmente se paga como parte del proceso de probate, antes de que se confirme tu autoridad legal para vender.
No necesariamente. El impuesto sobre ganancias de capital normalmente solo aplica sobre el aumento de valor desde la fecha de fallecimiento hasta la venta, no sobre el valor total de la casa.
Sí, es indispensable para confirmar el proceso de sucesión y asegurar que la transferencia de título se haga correctamente.
Esta información es general y no reemplaza asesoría legal o fiscal profesional para tu situación específica. Si estás manejando la venta de una propiedad heredada, envíame un email con tu consulta a contact@nataliarendon.ca y te conecto con el equipo correcto para acompañarte en todo el proceso.